Cocina y Esclerosis Múltiple ¿Misión imposible?

¿Te gusta cocinar, pero hacerlo se ha convertido en una tarea que te fatiga y ya no te motiva? ¿Eres de l@s que piensa que se pierde mucho tiempo en cocinar y prefieres los platos precocinados? ¿Te gusta comer variado pero siempre comes lo mismo por miedo a enredarte en la cocina? Si has contestado afirmativamente a alguna de estas preguntas sigue leyendo, porque te voy a ayudar a reconciliarte con esta actividad tan importante. Recordemos que cocinar es una actividad instrumental de la vida diaria (AIVD), que por su definición son las actividades complejas necesarias para la vida independiente (uso del teléfono, hacer compras, cocinar, labores domésticas, el manejo de la medicación, el manejo del dinero y la movilización en la propia comunidad) (1).

La alimentación es un hábito de vida saludable que influye igualmente sobre el curso de la enfermedad ya que una dieta, por ejemplo, alta en grasas va a provocar un aumento de la fatiga, por lo tanto cocinar una dieta sana y equilibrada tiene que convertirse en parte de este hábito de vida saludable.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta a la hora cocinar es tener un espacio adecuado a nosotros y organizado de una forma cómoda. Es decir, los utensilios que utilicemos más habitualmente en sitios de fácil acceso. En la medida de lo posible tener un lugar para cada cosa, es decir evitar, por ejemplo, caer en la tentación de tener las sartenes en el horno, ya que si tenemos que desplazarlas de un lado para otro cada vez realizamos movimientos que nos podemos ahorrar y economizar las fuerzas es muy importante. Si estar mucho tiempo de pie me supone un esfuerzo grande, aprende a economizar el tiempo que pasas de pie y sentado. Déjate cerca una silla cómoda y por ejemplo; cuando voy a pelar verduras o cortar patatas lo puedo hacer sentado, y vigilar el fuego o remover lo puedo hacer de pie.

¿Te acuerdas cuando tu madre hacia comidas para toda la semana? Como está de moda ahora poner nombres bonitos os cuento como se llama, para que podáis presumir con vuestros amigos, se llama batch coocking o cocina en serie, ¿en que consiste? Pues es un sistema de organización en la cocina para cocinar más, en menos tiempo y más sano. Lo importante es la organización y aprender a simplificar y dejar preparadas varios ingredientes que nos permitan montar diferentes platos (por ejemplo, cocer un brócoli, lo puedo usar como un primer plato, como una guarnición o como un ingrediente en un guiso) . Pensar en los platos que vamos a preparar, cuantos pueden congelarse sin perder propiedades y de paso ir cocinando para varias semanas. Optimizar los recursos que ya tenemos en casa, sin tener que recurrir igualmente a grandes listas de la compra.

Coge papel y lápiz, o la aplicación de notas de tu móvil y haz una previsión de las comidas antes de ponerte a cocinar, ya que con ello ahorrarás tiempo dando vueltas en la cocina pensando qué es lo que voy a cocinar. Y de paso ya has hecho tu lista de la compra, si aun no tienes todos los ingredientes.

A la hora del uso de los electrodomésticos, el horno es un gran aliado, no solo te permite cocinar más de un plato a la vez sino que alimentos que antes freíamos como, por ejemplo, las patatas (y caíamos en un exceso de grasa en la alimentación) en el horno se pueden asar en gajos igual y que queden crujientes a la vez que, por ejemplo, estamos asando un pollo.

Igualmente un aspecto muy importante a la hora de cocinar es la ventilación, recordemos que en esclerosis múltiple un síntoma muy común es la fatiga y la fatiga aumenta con el calor, en verano procuraremos preparar platos fresquitos (gazpachos, cremas, ensaladas), que no requieran tanto uso del horno y fuegos, o bien ventilar bien la estancia en lo que estamos cocinando. Y en invierno cuidado con el uso del horno y una calefacción muy elevada.

El último aspecto que tenemos que tener en cuenta en la cocina son las alteraciones de la sensibilidad, ya que puede ser peligroso el uso de los cuchillos si tengo alteración en la sensibilidad táctil o propioceptiva y las altas temperaturas del horno o los fuegos si me cuesta distinguir los cambios de temperatura. En estos casos buscarse un buen pinche de cocina es una buena opción, ¿qué gran cocinero no tiene un buen pinche de cocina?

Si surgen dudas con respecto a la organización de la cocina o tenemos problemas de sensibilidad que interfieren en el preparado de la comida, o una fatiga que aún teniendo en cuenta estos aspectos me impiden realizar esta actividad, no dudéis en contactar con el departamento de terapia ocupacional y os ayudaremos en cada caso a convertiros en grandes chefs.

Raquel Casas, Terapeuta Ocupacional de ADEM Madrid

Referencias:

1.Fillenbaum,1988; Lawton, 1972; Lawton y Brody, 1969

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